El narrador en la fotografía (primera parte)

Los ingredientes narrativos y compositivos en la historia de la fotografía  se han ido tomando prestados de aquí y de allá para conformar su propio lenguaje, particularmente de la pintura y la literatura, y en menor medida del cine.

El retrato, el paisaje (con sus bemoles) y la foto de producto en un inicio obtuvieron toda su constitución formal de la pintura. Eventualmente la fotografía ahondaría y exploraría en dichos géneros bajo sus propias reglas, llegando incluso a devolverle el favor a los artistas plásticos, pues ahora ellos adoptarían fórmulas y convenciones gestadas en la fotografía. Dichas aportaciones van desde recursos formales como el picado y contrapicado, hasta movimientos completos en el arte, como el hiperrealismo y el fotorrealismo –entre otros-. Pero hoy hablaremos de la influencia de la literatura en la fotografía, particularmente de cómo ésta última ha absorbido de un modo muy natural los diferentes puntos de vista del narrador del mundo de las letras.

Antonio López - Madrid desde Torres Blancas, 1976-1982

Chuck Close - Mark, 1979

Ya sea con una pluma o con una cámara, el ser humano acota, puntualiza y define dos puntos: de qué quiere hablar (el tema, la historia) y cómo va a hablar de lo que quiere hablar. Dicho de otro modo, de qué forma habrá de relatar o mostrar el tema elegido y cómo se asume el autor/narrador ante la creación de su trabajo. Al margen de las figuras retóricas, siempre hay alguien  que cuenta la historia. Por mucho que en el surrealismo y dadaísmo se haya tratado de abolir la mano del autor sobre su obra, al final se decanta no únicamente que hay un sujeto atrás de cada pieza, sino que también hay alguien  con una posición específica ante determinada temática.

Narrador en primera persona

En literatura hay dos grandes grupos de esta bajo este rubro: Narrador protagonista o intradiegético y  narrador testigo. A continuación ahondaremos en cada uno de ellos.

Narrador protagonista o intradiegético.

Es aquel que cuenta su día a día, su propia historia. El punto de vista es subjetivo, por lo que todo lo que vemos nos es contado por el personaje principal; por tanto, la historia se acota a cómo éste ve las situaciones vividas, descartando el sentir de terceros o dicho puntualmente, lo que pueda sentir el otro está filtrado por cómo el autor percibe y rumia las emociones, sensaciones e información con las que convive.  Antoine d’Agata es ejemplo de esta narrativa, pues es él quien participa activamente en la construcción de sus imágenes, no únicamente como fotógrafo, también como actor fundamental que enmarca el sentido de sus piezas. La diégesis -relato, explicación o exposición- termina siendo no solo personal, sino vivencial e intimista. Hoy día, la fotografía contemporánea está fuertemente asociada a este tipo de narración. En México, este es el punto de vista más socorrido por los creadores, tanto de carrera sólida como emergentes. Pero cuidado, en la efectividad de la pieza concluida como producto comunicante, intervienen otros factores además de la posición del narrador: la decisión de cómo abordar el tema, si es a través de la foto directa, construida o un híbrido de ambas. Si se tiene clara la distancia que hay entre lo vivencial y lo personal y desde luego, la manufactura técnica. Todo esto es ganado de otro corral, pero en posts posteriores hablaremos al respecto.

Antoine D'Agata - Cambodge,  2007

Antoine d'Agata - Nuevo Laredo,  1999

Antoine d'Agata - Sin título, 2008

Antoine d'Agata - Sin título, 2008

Narrador testigo

Relata la historia pero no es el protagonista, el autor da a conocer lo que sucede a través de un personaje secundario. El Doctor Watson de las novelas de Sherlock Holmes es un buen ejemplo de lo anterior. La anécdota relatada a un grupo de amigos sobre lo que le sucedió a un tercero por alguien que estuvo en el lugar de los hechos también encaja en esta definición. La foto documental utiliza este recurso narrativo para dar a conocer una historia.  Larry Clark y su trabajo Tulsa ilustra muy bien esta posición del autor: convive con los personajes en un contexto geográfico muy bien delimitado, describe su cotidianeidad pero nunca rebasa la importancia de los otros.

 

Larry Clark - Pregnant woman shooting up, 1971

Larry Clark - Sin título, 1979

Larry Clark - Sin título, Ca. 1971

Continuaremos la próxima semana... buen fin de semana.