El narrador en la fotografía (segunda parte)

Narrador en segunda persona

Paul Auster

El narrador procura que el lector se identifique con el personaje principal; para ello se le habla directamente a éste último.  Al utilizar este recurso se pretende que exista una sólida empatía entre el protagonista y el lector, llegando a fusionar a uno con otro respecto a la experiencia vivida, la cual regularmente se describe en tiempo presente. En géneros literarios como la novela o el cuento, es raro encontrar este recurso narrativo, sin embargo hay ejemplos muy interesantes como  Diario de invierno  de Paul Auster, o Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj o Instrucciones para dar cuerda al reloj, de Julio Cortázar. Cabe señalar que en blogs por el contrario, el autor del mismo frecuentemente se dirige directamente al lector, factor que sirve como indicador de los giros narrativos actuales en los que las nuevas tecnologías tienen una evidente injerencia. A través de una historia “personalizada”, el autor del blog o del vídeoblog busca enlazar a su público, haciendo que éste se sienta aludido al hablársele de “tú” o de “ustedes”, pretendiendo generar un vínculo de proximidad entre emisor y receptor. La publicidad en  televisión, radio  y medios impresos también se vale de este recurso para enganchar al público con el producto o servicio ofertado.

¿Pero qué pasa con la fotografía? Aquí uno se mete en un gran dilema, pues en principio toda imagen nos posiciona ante escenarios de los que somos testigos y como espectadores, protagonistas. Afirmar lo anterior supone entonces que las imágenes tienen un doble posicionamiento por parte del narrador. Si tomamos como ejemplo las fotos de D’Agata, estaríamos aseverando que además del narrador en primera persona protagonista, hay otro más en segunda, pues al mismo tiempo que las imágenes son autobiográficas, el autor nos las está mostrando a nosotros, quienes nos apropiamos de la historia al conocerla. Bajo esta perspectiva, toda imagen fotográfica tendría ese doble posicionamiento narrativo: primera o tercera persona y uno más en segunda. ¿Es este argumento válido? Trataremos de responder a esta pregunta, utilizando tres ejemplos que obedecen a intenciones y procesos creativos diferentes. Sin embargo, antes de proceder a dicha explicación, recordemos que poner en palabras lo que vemos, escuchamos o sentimos sirve para dos cosas: para pensar y racionalizar experiencias y, para darnos a entender con el otro. Dependemos tanto de la palabra que se ha vuelto infalible para comprender nuestro entorno, las cuestiones abstractas y nuestras emociones. El lenguaje verbal es entonces un traductor de ideas, imágenes y emociones que en el terreno del arte evidentemente ayuda en principio a describir los objetos que experimentamos, y luego a desmenuzarlos.

Antoine D'Agata - Phnom Penh, 2008

Pasemos entonces a analizar cuáles son estos tres recursos.

La mirada

La mirada del retratado siempre será una soga con un lazo que nos es tirada directamente a nosotros. Recurso universal a través del cual expresamos -y leemos en el otro- sentimientos y emociones como empatía, compasión, solidaridad, amor y coraje. La mirada va más lejos que el lenguaje verbal, nos pone en el terreno de lo inefable y es justamente esto lo que la vuelve universal. Todos nos sentimos aludidos cuando se nos mira directamente a los ojos. Asimismo, todos estamos facultados para comprender ciertas expresiones y miradas en el otro sin apelar a las palabras. La mirada es el más silencioso de los llamados y el más profundo de los actos nominativos.

Shizuka Yokomizo - De la serie Dear Stranger , 1998-2000

Shizuka Yokomizo - De la serie Dear Stranger , 1998-2000

La mirada además, traza un perímetro de privacidad entre dos sujetos que se observan simultáneamente. Nuestro campo visual se extiende horizontalmente alrededor de los 60° hacia la nariz, hasta unos 100° al exterior por cada ojo, mientras que se abre a plomo aproximadamente a unos  60° y 75° arriba y debajo respectivamente de la horizontal media. Esto es en sí mismo un encuadre: si vemos una fragmento del paisaje, no podemos ver el resto del mismo. De igual forma, cuando nos centramos en algo en específico de ese paisaje, decidimos no mirar lo que incluso tendríamos la posibilidad de ver. Esto último es un acto inherente a la mirada en la fotografía. Cuando el sujeto fotografiado mira directamente a la cámara, su mirada atraviesa la cámara y al fotógrafo, ésta brota del monitor o del papel y se encuentra con la nuestra. Aunque estemos acompañados viendo una pieza de esta naturaleza, esta experiencia es privada, es un acto individual entre el espectador y la obra.

Shizuka Yokomizo elaboró Dear stranger hace poco más de una década. Y este trabajo consiste en escribir cartas a desconocidos directamente a sus casas, invitándolos a ser retratados en una fecha y hora específica frente a sus ventanas. Si el extraño accedía, se paraba frente a su ventana a la hora acordada, Shizuka entonces hacía la fotografía desde la calle. Ella se retiraba del lugar sin intercambiar palabras con el voluntario. Días después les enviaba una copia de su retrato.

Shizuka Yokomizo - De la serie Dear Stranger , 1998-2000

Este trabajo reifica lo dicho sobre la mirada. Las personas que accedieron a participar en esta pieza miran de frente a la posición de Yokomizo, este gesto hace que también nos miren a nosotros.  La artista tiene entonces un rol de engarce entre el sujeto fotografiado y nosotros. La mirada acota la realidad y vuelve esta experiencia íntima entre la foto y el espectador. Es un mutuo mirar a los ojos en donde surge este cerco de privacidad del que hablé anteriormente y donde se habla sí, de quien posa ante la fotógrafa, pero se dice más de quien mira a la imagen. Es aquí donde reside la fuerza de la narración en segunda persona: el autor desaparece y es uno quien se confronta directamente ante lo fotografiado.

Shizuka Yokomizo - De la serie Dear Stranger , 1998-2000

Shizuka Yokomizo - De la serie Dear Stranger , 1998-2000

Shizuka Yokomizo - De la serie Dear Stranger , 1998-2000

Hasta aquí por el día de hoy. El próximo sábado la tercera parte de esta serie. Pasen muy buen fin de semana.